jueves, 5 de diciembre de 2013

La vida pasa y no te espera.



Hace un par de semanas me topé con un artículo que hablaba de las cosas que suceden cuando te vas a vivir al extranjero. Lo podéis encontrar aquí


La mayoría del artículo habla de cosas positivas como LIBERTAD, ADRENALINA, MADUREZ … pero uno de los puntos que me hicieron pensar detenidamente (y que, en verdad, nunca me había parado a pensar) fue (y cito):

Watching your life at home pass by. Birthdays come and go. Marriages. Deaths. Life doesn’t stop and wait for you.

Y eso es completamente cierto. Mientras tú llevas tu vida en un país diferente, explorando lugares, aprendiendo culturas, otro estilo de vida, etc, la vida sigue en casa: los pequeños se hacen mayores, los mayores se hacen ancianitos y luego está mi abuela, que parece que por ella no pasan los años. Aaaaay la Prisca, ¡qué nos va a enterrar a todos! xD

Y ahora hablando en serio, yo personalmente lo noto mucho cuando veo a mi familia por Skype (gracias Skype por existir). Mientras que mi pobre madre se queja de los dolores que sufre día a día, los niños no paran de crecer, de descubrir cosas nuevas… y claro, la persona que está en el extranjero no es consciente de estos cambios hasta que vuelve a casa tras un largo período de tiempo y lo ve con sus propios ojos.

El período más largo que he pasado alejada de los míos fueron casi cuatro meses. Dos semanas después de mi llegada a Irlanda, mi sobrina pequeña nació y pum! Primera cosa que te pierdes. Cuando, cuatro meses después llegas a casa, ves tu habitación completamente igual (ains como echo de menos mi camita), nada ha cambiado… hasta que ves a los miembros de tu familia y sobre todo a los más pequeños. Te das cuenta de que el mayor habla más rápido y corre como las balas y que la pequeña ya era capaz de decir más cosas. Y ves que hay un nuevo miembro en la familia que no estaba antes de que te fueras. Después hablas largo y tendido con ellos de todo lo que ha pasado durante esos meses, como bodas, defunciones, “este se ha juntado con esta”, “esta se ha separado del otro”… bla bla bla….
Parece una tontería, pero hay cosas que cuesta asimilar (sobre todo si te las cuentan tras 14 horas de viaje xD) y una necesita su tiempo para volver a la vida que dejó atrás. Y creedme, a mí me ha costado asimilar cosas que habían pasado dos o tres meses antes y que no había sabido hasta que no volví a España. 


Otra de las cosas que no tenemos en cuenta (o que simplemente pasamos en alto) son nuestras familias, amigos, etc. Sí, las pasamos en alto porque estamos tan ocupados en organizar nuestra nueva vida que ni pensamos en lo que nuestras ellos sienten: preocupación, tristeza por dejar el país, ese “¿volverás?” que me preguntan siempre… La primera vez que me fui sí que lo noté más. No sabía a dónde iba, si la familia donde trabajaría de aupair era la correcta, ¿qué iba a pasar? Al fin y al cabo, iba a un sitio nuevo y los miedos estaban presentes. Si yo tenía miedo, imaginad a mi pobre madre… ella sí que lo pasó mal. (Al menos ya se ha acostumbrado a que no esté en casa y sabe que estoy a gusto).
Con mis sobrinos pasa lo mismo. Yo me acuerdo mucho de ellos, y sé que ellos también se acuerdan de mi, básicamente porque soy la única que se tira al suelo a jugar con ellos xD  y creedme, es muy pero que muy duro estar viéndolos por la pantallita del ordenador  que te digan: “¿Y cuándo vienes?” y obviamente, es muy difícil no echar la lagrimilla…
Es duro verles allí, ver cómo el tiempo pasa y no se para para nosotros, tener el corazón dividido en dos países y no saber cuándo vas a volver a casa (si alguna vez vuelves)… y es que cuando tienes trabajo, pareja e independencia en el extranjero, ya es poco probable que vuelvas a corto plazo. Pero bueno, de eso ya hablaremos en otro momento :)
 

11 días para volver a casa :______D


  

domingo, 17 de noviembre de 2013

Esa noche de babysitting en la que casi sufro un infarto

Normalmente, cuando hago babysitting, las noches suelen ser muuuuuuuy tranquilas excepto la última, en la que casi muero del susto.

La semana pasada me tocó hacer babysitting en la casa donde trabajé el año pasado. Como cada día que me toca quedarme allí, la madre se queda un ratito con nosotros y después se va a su “book club” reunión de amig@s en la que se hinchan a comer  y a beber beber beber beber.. .

Antes de irse, me contó que en la casa del vecino intentaron robar hace dos semanas. Me repitió que tuviera cuidado y que, como siempre, activase la alarma antes de irme a la cama, aunque según ella, volvería prontejo. Ahí quedo la cosa….

Los niños y yo nos quedamos viendo la tele hasta las 21.30 y después los mandé a la cama. Tras un rico y calentito té, me fui tambi'en a la cama (con mi súper manta eléctrica bajo las sábanas) y me quedé leyendo un rato. A pesar de la cama taaaaaaaan cómoda que tenía y el calorcito de la manta, no podía dormirme (quizá era por el viento o quizá era porque me tocó dormir en el ático y no estaba acostumbrada)… en fin, que me quedé leyendo hasta las tantas.


Una hora o así después, empezó a entrarme la modorra y pensé que era el momento de irse a dormir, ya que tenía que levantarme a las 7.30 pero de repente, escuché un ruido que venía de la planta de abajo. “Habrá sido el viento” pensé. Tras otro ruido pensé: “eso no es el viento” por lo que yo, toda decidida, bajé las escaleras esperando que fuera el perro el que hacía todos esos ruidos. Cual fue mi sorpresa cuando vi que la puerta que conecta el pasillo con la cocina estaba abierta. Me pareció raro porque estaba segura que la había cerrado para que el perro no suba a la planta de arriba, pero a veces se abre sola, por lo que no le di más importancia. Sin embargo, cuando entré en la cocina y vi abierta la puerta que conecta la cocina con la despensa, el playroom y el jardín fue cuando casi me da un infarto porque esa puerta NUNCA NUNCA la dejo abierta y no estaba rota como la otra como para abrirse sola. Ya me veía como Wendy en "El Resplandor" … pfffff


Lo primero que pensé fue: y qué c*** hago? Y si unos ladrones del este han entrado en la casa? Y si están en la planta de arriba y los niños se despiertan y los ven?? Me entró tal pánico que pensaba que me iba a dar un chungo en medio de la cocina. De repente, oí ruidos que venían del cuarto del baño del playroom, por lo que yo, en pijama, sin móvil, sin cuchillo pero toda decidida, me dirigí hacia el baño.

Ahora me rio pero esos… 5, 6 segundos? Fueron los peores de mi vida (sí, incluso peor que un examen oral de inglés de la universidad). En ese momento, entré toda decidida a abrir la puerta del baño y ver quien c*** había entrado en casa cuando miré por la ventana y … sí, el coche de mi hostmum estaba en la calle. Fue entonces cuando dije en bajito… “Liz… are you in the toilet?” y ella me contestó: “yaaaa”. ALIVIO no, LO SIGUIENTE. Iba a sobrevivir!!!


Al salir del baño, me dijo que si estaba bien, que estaba muy pálida. Yo le conté todo lo que había pasado, que no pude activar la alarma porque se me había olvidado el codigo, que no la había oído llegar y que sólo había oído ruidos en la planta de abajo. Ella se empezó a reir y me dijo: “eres muy pero que muy valiente por bajar y ver quien había aquí pero la próxima vez bájate con el móvil por si tienes que llamar a emergencias”.




 En fin, al día siguiente  cuando bajé a desayunar, mi hostmum le estaba contando a los niños lo valiente que había sido por bajar la noche anterior. Los niños se reian…como todo el mundo a quien he contado esta historia. Pero bueeeeeeeeno, todo quedó en eso, en un sustillo y una anécdota más que se suma a mi lista de historias divertidas de mi vida como aupair-babysitter.


Esta noche me toca volver, pero dormimos solos en casa ya que mi hostmum se ha ido a Dublín y no volverá hasta mañana por la noche. Todo puede ser que me toque dormir con un ojo abierto y otro cerrado xDD.

¡¡¡Seguiremos informando!!!

jueves, 31 de octubre de 2013

Yo os declaro marido y mujer.

Leyendo el título de esta entrada os podeis imaginar de qué trata el tema de hoy...Sí, las bodas.

No, no me casé yo xD (que algunos estais muy pesaitos con el tema de que voy a acabar casándome aquí xDDDDD)



Hace un mes mas o menos, tuve la oportunidad de asistir a mi primera boda en Irlanda. Mi novio (el cual no asistía a una boda desde que tenía 12 años) y yo (que no soy de aquí) no teníamos ni idea de cómo iba a ser todo esto, pero bueno, después de esta experiencia, tenía ganas de contaros todo con pelos y señales J

Lo primero de todo, decir que una boda irlandesa tiene similitudes y diferencias con las bodas españolas y… las diferencias son a peor xD  pero bueno, vamos por partes:

Se casaba un amigo de mi novio. Tanto él como su prometida no querían una boda católica, por lo que la ceremonia y el convite se celebraría en un hotel (not baaaad).

Tuvimos que salir de Manorhamilton sobre las 12 para ir con tiempo, ya que por los alrededores de Galway se forman muchos atascos. Llegamos al bed&breakfast donde íbamos a pasar la noche y nos cambiamos de ropa y, a pesar de haber salido con tiempo, íbamos con la hora pegada al culo.
fuuuuuuuuuuuuuuuck!!! >.<


Y si, primera cagada: ¡¡¡llegamos tarde!!! Mi novio, un amigo suyo y yo llegamos diez minutos después de que la boda comenzase.  A diferencia de las bodas españolas, donde abres la puerta del recinto donde se celebra algo y TODOS te miran cuando chirría la puerta, en este caso nadie miró, así que entramos sin hacer ruido y nos quedamos en un rincón. La mujer que oficiaba la boda dio un discurso y los novios (primera americanada del día) leyeron sus votos. Al final de la ceremonia, los invitados se hacían fotos con los novios y tras ello, bajamos al restaurante a tomar algo (cuando digo “algo” me refiero a cerveza).

slainte!


Un par de horas después, volvimos al lugar donde se había celebrado la boda, esta vez para cenar. Me resultó muy original la forma en que habían organizado las mesas. Cada mesa tenía un nombre de una película y a los amigos del novio nos tocó sentarnos en la mesa “Jaws” (en español, la peli “Tiburón”).
La cena es más menos como las cenas de bodas en España: un entrante, una sopa de primer plato, un segundo plato (a elegir entre chuletón o salmón) y un postre. Eso sí, como en todas las comidas / cenas irlandesas no pueden faltas los “mashed potatoes” y las verduras!! También había vino (español, por cierto) y cerveza. Durante la cena, todo el mundo comía “en silencio” y en paz. Con esto quiero decir que no se decía nada del tipo “que se besen los novios” (supongo que eso es muy español) xDDDD. Pero bueno, en general lo pasamos muy bien y la cena estaba riquísima!! Eso sí, el plato estrella fue una fondue con nubes, fresas y trocitos de plátano al final de la noche!


yuuuuuum!!

Tras la cena, llegó el momento de los discursos (otra americanada). El “presentador” era uno de los siete hermanos del novio (sí, siete hermanos tiene) y era el que recorría el salón con un micrófono para que la gente se animase a dar un discurso. Empezó el padre de la novia, un señor mayor el cual se le notaba cierto nerviosismo. El padre del novio, por su parte, estaba en toda su salsa. Me contaron que era político y que pertenecía al partido republicano irlandés, por lo que tenía mucha labia al hablar en público. Su discurso fue el más divertido ya que soltó cosas como estas:

“Os voy a contar algo y como político, diré la verdad”
“Mi hijo tenía una tortuga, dijo que iba a cuidar de ella y… ¿sabeis donde vive él? En Galway. ¿y sabeis donde vive la tortuga? En Main Street, Manorhamilton, condado de Leitrim”.

¡Tanto los padres como los hermanos y los propios novios contaron anécdotas graciosísimas! La verdad es que fue un buen momento (y yo que pensaba que eso de los discursos iba a ser un coñazo…)
Para finalizar, pusieron un vídeo de unos familiares que se encontraban en Australia y que no habían podido ir a la boda. Era una pareja con un bebé de unos meses y bueno, esa parte fue muy emotiva (me recordaba a mi viviendo en Irlanda e incapaz de estar con mi familia en momentos importantes)....

Tras la cena y los discursos, tocaba la BARRA LIBREEEEEEEEEEE!!!!

unx unx unx unx!!

Pero después descubrí que no había barra libre, que las bebidas se pagaban aparte………



¡Esa parte de la boda me decepcionó un montón! Aunque luego me di cuenta que a los irlandeses les da igual, se van a hinchar a beber de todos modos…

Así que nada, entre los bailes, la música en directo de una banda y la cerveza, acabamos bastante afectados (unos más que otros). El novio acabó en el suelo haciendo flexiones y mi novio sin corbata y descamisado.
En fin, fue una gran noche que no olvidaré nunca porque la gente, aun no conociéndome, se acercaban, me preguntaban que qué tal todo, etc. En resumen, me trataron como si me conocieran de toda la vida y cosas como esas se agradecen cuando estás lejos de casa J Presiento que va a ser un buen año!