viernes, 31 de agosto de 2012

Welcome to Ireland. 1st stop: Dublin!!

Tras varias horas de viaje por fin llego a Irlanda. Desde el avión se podía observar como el cielo estaba despejado. Se podía ver España y luego el mar... lo típico no? Hasta que dejas de mirar un buen rato y cuando vuelves a mirar sólo ves nubes. En ese momento se oye en el avión: atención, quedan 20 minutos para aterrizar en Dublín. Miro por la ventanilla y sólo veo nubes y nubes y nubes... Que vamos, porque me han dicho que tras esas nubes está Irlanda que si no...
Cuando llegué, me fui directa al centro a buscar un sitio para dormir y claro, con un maletín, maleta pequeña, maletón y un dolor de espalda terrible, por fin llego. Dejé las maletas lo más rápido posible para salir a buscar un ciber para poder comprar el billete de tren a Sligo y tras ello, a cenar. Pues bueno, creo que me metí en el ciber más cutre de todo Dublín. El señor de al lado no se cortaba en mirar a tías desnudas en internet y otro no paraba de chillar. En cuanto terminé me fui derecha a buscar un sitio para cenar. Encontré un sitio en el que servían porciones grandes de pizza y refresco por muy buen precio. Tras pedir lo que quería, me pregunta el camarero que si era española. jolín, ¿tanto se me nota? grrrr. Su jefe, el típico italiano cerdo que te mira de arriba a abajo empieza a hablarme en italiano. Lo que no sabía era que yo podía hablar y entenderle. 
-Miguel è spagnolo. È un buono raggazzo! you can exchange phone numbers!!
- (pensando) estoooo... ¿qué? payaso, cerdo, gillip!&%$·&&& !!!!
Al volver al bed&breakfast, me di cuenta de que había dejado la ventana abierta. ¡error de novata! la habitación estaba helada y no funcionaba la calefacción. Así que esta mañana, como era de esperar, me he despertado con la naricilla congelada y con la espalda hecha polvo. Poco a poco parece que se me va pasando. Sólo espero que no me lleguen a dar vértigos...
El día en general ha sido muy bueno (ánimicamente, no climatológicamente). He podido observar cómo los irlandeses son  distintos a los típicos británicos. Eso sí, comparten costumbres como conducir por la izquierda, hincharse a huevos y bacon en el desayuno o hincharse a cerveza (bueno, eso sucede en cualquier país). Sin embargo, he podido observar que la forma de ser es muy parecida a los españoles. Son más abiertos, más alegres (y eso que es difícil con la mierda de tiempo que hay aquí) y da la impresión de que son más hospitalarios. 
Ha sido un día increíble, aunque haya acabado para el arrastre...

¡¡Y el ambiente que se respira aquí es indescriptible!!


Mi primera impresión de Irlanda ha sido muy bueno. Mañana toca volver a coger las maletas, ir a la estación de tren e ir a Sligo donde los Martin me esperan con los brazos abiertos... ¡y con una tarta de chocolate! :)





domingo, 12 de agosto de 2012

Ola de calor por Irlanda. Temperatura máxima 25ºC

Así es. Como he podido leer, hace unos días sufrieron en Irlanda una ola de calor de, atención, 25º!!! Mientras que en España los termómetros han rozado hasta los 50º en zonas del sur, para los irlandeses se considera una ola de calor estar a 25 grados. Y claro, para una manchega como yo, es bastante chocante.
Esta fotografía muestra el tiempo en Sligo ahora mismo. Para ellos, esto es calor. Para mi, esto es un lujazo ahora mismo:
Mientras tanto sigo contando los días que me quedan aquí y claro, es hora de las despedidas, los preparativos y sobre todo, los nervios. Pero bueno, todavía quedan 18 días así que hay Bea para rato :)















miércoles, 25 de julio de 2012

Sligo. Primer paso: comprar el billete de avión.

25 de julio de 2012. Sólo quedan 35 días para dejar España y esta mañana todavía no había comprado el dichoso billete de avión. Tras comparar precios en distintas compañías, al final he encontrado un vuelo con Iberia al mismo precio que un vuelo low-cost. No he dudado ni un instante ya que no tendré que sufrir ese asqueroso proceso en que las amables azafatas miden mi maleta de mano 500 veces antes de subir al avión.
No lo voy a negar: cuando he dado al botón de "confirmar compra" he dudado de si debía comprarlo. Pero no podía dar marcha atrás. La familia Martin me espera que vaya, les gusté y quieren que viva con ellos.
Sligo (Sligeach, como dicen ellos), es ese pueblecito del cual me enamoré nada más ver esta foto:


Es un pueblo muy tranquilo pero lo suficientemente grande para mi. Nada de agobios, ni metros, ni buses ni nada. Un pequeño pueblo con una preciosa playa en la que, como he podido ver en ciertas fotos, las puestas de sol son impresionantes.
Pero claro, Sligo no es el pueblo pefecto. La temperatura media en verano es de unos 13 grados y es raro el día que salga el sol. (Ya me dijo Liz, la madre de la familia, que la playa era ideal para dar paseos, no para bañarse).
La gente me dice que si voy a ser capaz de aguantar esos días de frío y ausencia de sol, pero los que de verdad me conocen saben que eso no me importa. Es más, al contrario que muchos españoles, me gusta el frío y la lluvia, así que creo que me voy al sitio ideal (ya os contaré de aquí a dos meses cuando no haya visto el sol... xD)
Ahora viene lo peor, los preparativos: maleta, papeleo, médicos, bla bla bla. Pero de lo que estoy segura es que lo peor es lo siguiente:
-Madre: ¡Ay Pepi! que  la Beatriz se me va. Y bueno, ya sabes lo que le pasó a la hija de Fulanita, que se fue a Londres, se echó un novio allí, se ha casado y no ha vuelto. ¡Ay, que no quiero que mi Beatriz se quede allí con un irlandés!
-Pepi: Aaaaanda, pues mira qué bien! ¿Oye Beatriz y estás hecha novia aquí? (típica frase de pueblo)
-Yo: No.
-Pepi: Bueeeno, pues ya sabes Mari, ¡que tu hija se echa novio y no vuelve!

Pero tengo un reto. Tengo que conseguir que mi madre supere sus miedos a subir al avión y vaya a verme a Sligo algún día. Y si no, pues la tendré hablando por Skype todo el día :)

De momento eso es todo. Cuando tenga todo preparado y queden unos días para irme, me desahogaré por aquí y entre lágrimas escribiré lo mal que me siento por dejar aquí a mis sobrinos. Ains...