sábado, 27 de abril de 2013

Aaaaaaaaaaaamén!!


Leyendo el título de esta entrada ya os podeis imaginar de qué puede ir el tema de hoy. Sí amigos, la religión.
Irlanda es un país en el que sus habitantes son muy religiosos. No, esperad… son muy muy muy pero que muy religiosos. Son adictos a las misas y son súper fans del papa. Y no exagero eh? Porque al final de esta entrada y después de lo que os voy a contar, me daréis la razón.
Empecé a darme cuenta de lo católicos que eran aquí al segundo día. Salí a dar un paseo con mi hostmum para ver los alrededores de Sligo y la playa de Strandhill. Entonces fue cuando me preguntó:

Bea, ¿tú eres católica? ¿Tú vas a misa?
Ehm no… a ver, estoy bautizada, hice la comunión y tal, pero no soy católica, ni practicante ni nada.
Ah bueno. Lo decía porque cada domingo vamos a misa, por si te querías venir con nosotros, ¡es a tu elección!

Yo, en un intento de caer bien a la familia, dije lo siguiente:

Bueno, si tengo que ir, no me importa…

¿En qué estaba pensando? Sólo pisaba una iglesia en eventos tales como boda, bautizos, comuniones y defunciones, ¡nada más! Sin embargo la respuesta de mi hostmum fue:

Ah no no, no te preocupes, no tienes por qué venir si no quieres o no crees…

Tras esa respuesta lo primero que se me vino a la cabeza fue: mal empezamos...



A pesar de haber visto a mi hostmum súper religiosa, no cabía duda que después de las primeras charlas que tuve con mi hostdad, él era el que realmente era super católico. La primera charla seria que tuvimos me hizo ver que con él no podía hablar de religión o acabaríamos tirándonos lo primero que nos encontrásemos por el camino xD

- ¿Bea, de verdad piensas que los dinosaurios existieron?
- Pues sí. hay pruebas científicas de que existieron.
- Claro, Jesús también existe
- Ehm no es lo mismo... de los dinosaurios puedes encontrar fósiles, pruebas... Pero... ¿qué pruebas tenemos de que Jesús realmente existió? ¿La Biblia?
- Las pruebas de los dinosaurios pueden haber sido inventadas por científicos... 

Entonces fue cuando me di cuenta de que con mi hostdad no podía hablar de esos temas. Acabé la conversación de esta manera:

- Johnny, no vamos a llegar a ninguna conclusión y creo que entre tú y yo no podemos hablar de estos temas jajaja. 

Cuando le conté esto a mi familia, se preocuparon por mi. Decían que podían echarme de su casa, y era cierto, realmente. Pero si lo hacían sabían que era injusto. Cada uno puede tener sus creencias y se deben respetar. Además, antes de venir, no me preguntaron sobre ello! por lo que no tenían derecho a decirme nada. 


Sin embargo, he llegado a la conclusión de que mi hostdad sólo quiere chincharme ya sabiendo lo que pienso. El siguiente "topic" que salió a debate fue el aborto. Esto sucedió porque se celebraba una manifestación en contra en Dublín. Un día antes de empezar a cenar, me pasó un papel, lo leí y le miré y sabía por dónde iba a saltar: 

- Ehm sí, muy interesante, gracias. 
- Voy a ir, ¿te vienes conmigo?
- Ehm no gracias, estoy a favor del aborto si la mujer no quiere tener al bebé.
- No me importa, esta familia va a ir a esa manifestación y tú vas a venir. 

Sabía que estaba de broma pero me hizo ver lo serio que se toman estos temas... 


La verdad es que vivir con ellos me ha hecho ver lo religiosa que puede ser una familia (bueno, mi hostdad). Cuando me levanto algunos sábados por la mañana, puedo oír desde la planta de arriba la misa del papa desde youtube o cuando bajo a desayunar, me encuentro la biblia al lado de mi taza y mis tostadas. A veces pienso que es una indirecta de mi hostdad para que me una a su secta xDDD. 

El último puntazo que recuerdo con él fue hace dos semanas cuando hablábamos sobre la monarquía y la república. Yo le comentaba lo suertudos que eran aquí, que no tenían que mantener a una familia real y todo lo relacionado con esos temas. Sorprendentemente, él me dio la razón!! xDD

- ¿para qué sirve la monarquía? Para nada 
- Es cierto, para nada. Ya no vivimos en el siglo XVI. 
- Bea, te has dado cuenta de algo? 
- No, ¿de qué?
- Estamos de acuerdo en una cosa. 
- Ostras es cierto!! Pero eso es porque no estamos hablando de religión! jajajajajaja. 

Así que tras todo esto he llegado a la conclusión de que los irlandeses son muy religiosos pero sin embargo puedes hablar de cualquier tema relacionado con ello (aunque no estén de acuerdo). 

Hasta la próxima!! 





















miércoles, 24 de abril de 2013

Un viaje a las Aran Islands.


Hola a todos! Otro día más, Irlanda amanece nublado. La verdad es que no me puedo quejar de la primavera que llevamos, ya que las temperaturas han subido de 0 a 8-9 grados, llueve menos y los días son más largos. Los que estéis en España diréis: joer Bea, y eso es buen tiempo? Y yo os contesto: pues sí. Cuando pasas un invierno entero aquí y ves que amanece a las 8.30 y anochece sobre las 4.30 y llueve todos los días, ver que amanece sobre las 7 y que a las 9 de la noche todavía está claro pues es un placer, la verdad. Pero al fin y al cabo, estamos en primavera, y un día puede empezar claro y dos horas después, puede estar lloviendo a cántaros.
Y sí, amigos, el tiempo nos jodió un viaje a las Aran Islands que teníamos planeado hace dos semanas!! Sin embargo, el tiempo nos acompañó durante toda la semana pasada, así que decidimos ir al final de esa semana.
Las Aran Islands se componen de tres pequeñas islas situadas en la bahí de Galway y a una hora en Ferry de la ciudad. La isla más grande se llama Inishmore, la mediana Inishmaan y la más pequeña Inisheer. Nosotros decidimos ir a Inishmore.



Decidimos coger un bus desde Sligo a Galway el sábado a las 6 de la mañana. En Galway cogimos otro bus que nos llevaba al puerto de Rossaveal (en gaélico, Ros a’ Mhíl) y allí cogimos el ferry (www.aranislandferries.com) que nos llevaba a las islas. Tras llegar a Inishmore, decidimos dejar todo el equipaje en el albergue que nos hospedábamos, Kilronan Hostel (muy recomendable). Un consejo: si reserváis habitación desde hostelword.com quizá os cobren más que si lo hacéis directamente desde la página web del hostel. Así que si sabéis la pag. Del hostel y queréis ahorraros un dinero, hacedlo así.
Si alguna vez visitáis las Aran Islands y no teneis mucho tiempo, es muy importante que alquiléis una bici para poder recorrer la isla en poco tiempo J Cuando nos bajamos del ferry vimos tres tiendas diferentes donde se podían alquilar. El precio no cambia en ellas (10euros/día + 10euros de depósito).



Durante nuestro día sobre la bici, visitamos los acantilados, la playa donde vimos focas y el faro, el punto más alto de Inishmore.


De camino a los acantilados pudimos disfrutar de estos paisajes

Tras un largo día, tocaba descansito, ducha y fiesta. Como os podeis imaginar, la isla era muy pequeña, por lo que yo no esperaba mucho de la vida nocturna allí. Sin embargo había muchísimos turistas, por lo que uno de los dos bares (Joe Watty’s) que había en la isla estaba petado no, lo siguiente de “guiris”. 



Al día siguiente decidimos coger el ferry a las 9 de la mañana. No teníamos mucho donde elegir, ya que sólo había dos ferries que iban a Galway durante el día: 9am y 5pm. Como notamos que ya habíamos visto lo más importante de la isla, decidimos coger el ferry de la mañana y pasar unas horas en Galway antes de volver a Sligo. Menos mal que lo hicimos así porque al rato de subir al barco, empezó a llover. Una hora después llegamos a tierra. 

Si alguna vez teneis la oportunidad de visitar las islas Arán, os recomiendo que no vayais a ver sólo una, sino que visiteis las tres. Aunque sean pequeñitas, cada una tiene su encanto que merece la pena disfrutar. 

Hasta la próxima! 
















miércoles, 10 de abril de 2013

¿De aquí a "Masterchef" o... a "pesadilla en la cocina"?


Casi seis años después de dejar la casa de mis padres y empezar a vivir en un piso de estudiantes, he empezado a cocinar. Empecé viviendo en un piso compartido con 18 años y sin tener ni idea de cocinar, ni siquiera sabía cocer pasta. Sobrevivía a base de los tuppers que mi madre metía en la maleta los domingos por la tarde antes de coger el bus AISA que me llevaba a Ciudad Real. Nunca olvidaré ese maletón el cual la mitad iba llena de tuppers, pastelitos, tortilla y embutido. Todo el mundo me decía: tienes que aprender a cocinar, ¡que nunca se sabe cuándo te puede hacer falta! A mi me daba igual, si total, cuando no tenía tuppers, cruzaba la calle e iba al supermercado a pillar unas pizzas o una lasagna. Así pasé los cinco años de universidad en Ciudad Real. ¿Suena triste, verdad?



Sin embargo las cosas empezaron a cambiar cuando decidí venir a Irlanda. Mi futura madre irlandesa me preguntó que si sabía cocinar y como es lógico, en una entrevista de trabajo hay que engordar un pelín el curriculum, ¿no? En mi caso lo engordé, pero bien. Le dije que sí sabía cocinar y además, ¡hacía unas tortillas españolas exquisitas!  Cuando mi madre escuchó “Spanish omellete” hizo una mueca de felicidad y me dijo: greeeeat!! Fantaaaaaaastic!! En ese momento lamenté haber dicho eso…

Entonces llegó el momento. Había que aprender a cocinar (al fin y al cabo ya tenía 23 años, así que ya tocaba). Le pedí a mi madre que me enseñara las cosas más básicas: huevo frito, tortilla, huevos revueltos… Tras pasar el verano experimentando era el momento. Ya estaba lista para irme!!



Nunca olvidaré mi primera experiencia con la cocina cuando llegué aquí. Tuve que hacer cositas básicas: un poquito de pasta, verduras, un huevo frito.. blablablá. Sin embargo, unos días después, mi pequeña irlandesa me pidió que la ayudara a hacer cupcakes. Lo primero que me preguntó fue: ¿has hecho cupcakes alguna vez? Entonces fue cuando me di cuenta de que había aprendido a hacer cosas en la cocina pero que no había llegado a hacer postres. Así que sí amigos, como os podeis imaginar, fui YO la que hizo de pinche de cocina mientras que la niña actuó de cocinera con 10 años. Deprimente. 



Sin embargo, tras unos meses aquí, me he dado cuenta de que me gusta cocinar y de que no lo hago tan mal.
Un día, un amigo de los niños se quedó en casa a comer y preparé pollo empanado al horno, algo que mis pequeños adoran y que a partir de ese momento, al amigo también le gustó. Unos días después su madre se pasó por casa. Lo primero que me dijo fue: que sepas que el otro día intenté hacer el pollo que tú haces y, sabes que me dijo mi hijo? El que hace Bea está más rico. Imaginaos mi cara de confusión y felicidad a la vez. ¿Me estaban diciendo que cocinaba bien? Y lo que es mejor, con lo delicados que suelen ser a veces los niños, ¿les gustaba mi forma de cocinar? A partir de ese momento empecé a experimentar, tanto en las comidas como en los postres. Empecé a hacer cupcakes, cookies, etc. He aquí algunas fotos de mis ‘delicias’:




Sí amigos, ahora soy la que hace galletas y se las lleva en un tupper cuando hacemos algún viaje. ¿Quién me lo iba a decir? :)

Sin embargo, hay algo que todavía no me he atrevido a decir pero que es necesario contarlo. ¿Y por qué? porque ya es hora de desenmascarar esa mentira que vivimos todos los que estamos fuera de españa no queremos reconocer: el que estemos en el extranjero no significa que sepamos hacer una buena tortilla de patata. ¡¡Basta ya!! Tenemos que reconocer que nuestra tortilla puede estar un poco sosa, salada, poco hecha o muy hecha, destrozada... pero siempre tendremos a nuestro lado a ese extranjero (no, espera, que aquí soy yo la extranjera) a ese no español que, en cuanto ve una tortilla en un plato, los ojos le hacen chiribitas y busca corriendo un cuchillo para hincarlo y cortar una tajada. 
Eso sí señores, un no español siempre verá tu tortilla como la tortilla perfecta a pesar de no serlo. Y hablo por experiencia propia. Un día hice una en la que olvidé poner sal. Cuando mis padres irlandeses la vieron, cortaron una tajada y con la boca llena, me repetían lo buena que estaba. Yo sin probarla y sin ganas de hacerlo, sabía que esa tortilla NO podía estar buena, pero aun así, me armé de valor y la probé. Efectivamente, era la peor tortilla que había probado en la vida. Aun así, al día siguiente, ya no había tortilla. Simplemente les había encantado! 
Conclusión: por muy mala que te salga una tortilla, ellos no notarán la diferencia. ¡No tienen referencias previas para comparar una buena tortilla de la penuria que te ha salido a ti xDDD



En fin, a pesar de todo, me quedo con que durante mi estancia en Irlanda he descubierto que me gusta el mundo de la cocina y ¡quien sabe! ¡A lo mejor termino montando un restaurante de comida española en Sligo! jajajajaja

¿Y lo monísimo que quedaría un restaurante así cerquita del Río Garavogue? :)

Buenas noches :)